Se estima que 6 de cada 10 mujeres en EE. UU. tendrán al menos un tipo de enfermedad cardiovascular para el año 2050
Aspectos destacados de la declaración:
- Durante los próximos 25 años, se espera que la cantidad de mujeres con enfermedades cardiovasculares aumente de manera considerable, ya que casi el 60% de las mujeres en EE. UU. podría tener presión arterial alta para el año 2050, en comparación con la estimación aproximada de 5 de cada 10 mujeres para el 2020, según las proyecciones descritas en una nueva declaración científica de la American Heart Association.
- Casi un tercio de las mujeres de entre 20 y 44 años tendrá algún tipo de enfermedad cardiovascular, en comparación con menos de 1 de cada 4 que hay en la actualidad. (estadística actualizada 22-44 en 2/26/26)
- El incremento de la enfermedad cardiovascular también se verá impulsado por el aumento de otros factores de riesgo para la salud, como la diabetes y la obesidad.
- Esta tendencia afectará incluso a las generaciones más jóvenes, ya que se estima que cerca del 32% de las niñas de entre 2 y 19 años podrían tener obesidad para el 2050.
Prohibida su divulgación hasta las 4 a. m. CT/5 a. m. ET del miércoles 25 de febrero del 2026
DALLAS, 25 de febrero del 2026 — Debido al aumento de las tasas de presión arterial alta (sitio web en inglés), casi 6 de cada 10 mujeres en EE. UU. tendrán algún tipo de enfermedad cardiovascular (sitio web en inglés) (ECV) en los próximos 25 años, según una nueva declaración científica publicada hoy en Circulation (sitio web en inglés), la principal revista científica revisada por pares de la American Heart Association (la Asociación Americana del Corazón), una organización global que trabaja con el fin de transformar el futuro de la salud para todas las personas.
Forecasting the Burden of Cardiovascular Disease and Stroke in the United States Through 2050: Prevalence of Risk Factors and Disease. (sitio web en inglés) amplía trabajos anteriores de la Asociación y analiza las estimaciones de la prevalencia futura de enfermedades cardiovasculares en mujeres, así como el impacto económico asociado, sobre la base de la situación actual.
“Una de cada tres mujeres morirá por enfermedades cardiovasculares: podría ser su abuela, su madre o su hija”, afirmó la presidenta voluntaria del grupo de redacción de la declaración científica de la American Heart Association, Karen E. Joynt Maddox, M.D., M.P.H., FAHA, profesora de medicina y salud pública y codirectora del Center for Advancing Health Services, Policy & Economics Research de la Washington University School of Medicine de St. Louis. “A su vez, más de 62 millones de mujeres en EE. UU. presentan algún tipo de enfermedad cardiovascular, lo que implica un costo de al menos doscientos mil millones de dólares anuales. Nuestras estimaciones indican que, si continuamos por este camino, estas cifras aumentarán de manera considerable en los próximos 25 a 30 años”.
Los hallazgos del informe señalan aumentos significativos entre las mujeres para todos los tipos de enfermedades cardiovasculares, incluidas las enfermedades cardíacas (sitio web en inglés), la insuficiencia cardíaca (sitio web en inglés), la fibrilación auricular (sitio web en inglés) y el ataque o derrame cerebral. También se proyectan incrementos entre las mujeres de muchos de los principales factores de riesgo para la salud que contribuyen a la enfermedad cardiovascular, como la presión arterial alta, la obesidad (sitio web en inglés) y la diabetes (sitio web en inglés).
Joynt Maddox señaló que es aún más preocupante lo siguiente:
- La prevalencia de algunos factores de salud también está aumentando entre niñas y adolescentes de 2 a 19 años.
- Los incrementos son aún más considerables entre mujeres y niñas que se identifican como indígenas estadounidenses/nativas de Alaska, negras, hispanas o multirraciales.
“Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en las mujeres y continúan siendo el principal riesgo para la salud en general”, afirmó Stacey E. Rosen, M.D., FAHA, presidenta voluntaria de la American Heart Association y directora ejecutiva del Katz Institute for Women’s Health, además de vicepresidenta sénior de salud de la mujer en Northwell Health, en la Ciudad de Nueva York. “Si bien muchas personas pueden pensar que estas afecciones, como la presión arterial alta, solo se presentan en mujeres mayores, sabemos que no es así. Los factores que contribuyen a las enfermedades cardíacas y a los ataques o derrames cerebrales aparecen en etapas tempranas de la vida, incluso entre mujeres jóvenes y niñas. El impacto es aún mayor en aquellas personas con determinantes sociales adversos para la salud, como la pobreza, el bajo nivel de alfabetización, la residencia en zonas rurales y otros factores de estrés psicosocial. Identificar los tipos de tendencias descritas en este informe es fundamental para implementar cambios significativos que permitan revertir este rumbo”.
Cifras
El informe concluye que, en caso de mantenerse las tendencias actuales, para el 2050 sucederá lo siguiente:
- Casi el 60% de las mujeres tendrá presión arterial alta, en comparación con menos de la mitad en la actualidad.
- Más del 25% de las mujeres tendrá diabetes, frente a aproximadamente el 15% en la actualidad.
- Más del 60% de las mujeres tendrá obesidad, en comparación con cerca del 44% en la actualidad.
Las proyecciones entre mujeres de color muestran algunos de los mayores incrementos; para el 2050, sucederá lo siguiente:
- La presión arterial alta aumentará en mayor medida entre las mujeres hispanas, con un incremento superior al 15%.
- La obesidad registrará el mayor aumento entre las mujeres asiáticas, con un incremento cercano al 26%.
- Las tasas de prevalencia de los factores de riesgo para las ECV permanecerán, en su mayoría, más elevadas entre las mujeres negras. Más del 70% de las mujeres negras tendrá presión arterial alta, más del 71% tendrá obesidad y cerca del 28% tendrá diabetes.
Aunque las mujeres mayores seguirán presentando algunas de las tasas más altas de enfermedades cardiovasculares y factores de riesgo asociados, las cifras aumentarán de manera considerable entre las mujeres jóvenes. Para el 2050, sucederá lo siguiente:
- Casi un tercio de las mujeres de entre 20 y 44 años tendrá algún tipo de enfermedad cardiovascular, en comparación con menos de 1 de cada 4 en la actualidad.
- Las tasas de diabetes en mujeres de 20 a 44 años aumentarán más del doble, ya que pasarán del 6% a casi el 16%.
- Más de un tercio de las mujeres de 20 a 44 años tendrá presión arterial alta, lo que representa un incremento superior al 11%.
- Más de 1 de cada 6 mujeres de 20 a 44 años tendrá obesidad, lo que implica un aumento de más del 18%.
El informe también analiza los factores de riesgo para la salud cardiovascular entre niñas y adolescentes:
- Para el 2050, casi el 32% de las niñas de entre 2 y 19 años tendrá obesidad, lo que supone un incremento superior al 12%.
- Es probable que esto esté impulsado por el hecho de que más del 60% de estas niñas presentará niveles insuficientes de actividad física y más de la mitad mantendrá una alimentación poco saludable; se estima que estas tasas mejorarán solo ligeramente en las próximas décadas.
- Al igual que en las mujeres adultas, estas tasas suelen ser más elevadas entre niñas de color, particularmente entre las niñas negras, de las cuales el 40% tendrá obesidad para el 2050.
“Esta tendencia de aumento de los riesgos para la salud entre niñas y mujeres jóvenes es especialmente preocupante, ya que indica que enfrentarán problemas de salud crónicos durante la mayor parte de sus vidas. Las mujeres ya presentan un mayor riesgo de tener muchas de estas afecciones debido a factores propios que las afectan a lo largo de toda su vida”, afirmó Rosen. “Los cambios significativos en la salud que ocurren durante el embarazo, la perimenopausia y la menopausia hacen que sea particularmente importante prestar especial atención al aumento de los factores de riesgo en esos períodos”.
Una perspectiva positiva
Hay algunas noticias alentadoras, ya que se espera que las tasas de colesterol elevado disminuyan en casi todos los grupos de mujeres. Asimismo, se prevén mejoras en algunos de los comportamientos relacionados con la salud que influyen en las ECV, como una alimentación más saludable, mayor actividad física y una menor prevalencia del tabaquismo.
“Sabemos que las personas están viviendo más tiempo, ya que se están controlando mejor las enfermedades. Como comunidad médica, hemos hecho un gran trabajo de reducir las muertes por eventos cardiovasculares mayores, como los ataques cardíacos y los derrames cerebrales; sin embargo, estos datos sugieren que debemos reenfocar verdaderamente nuestros esfuerzos en la salud, el bienestar y la prevención”, señaló Joynt Maddox. “Necesitamos evitar que las niñas y mujeres desarrollen factores de riesgo cardiovascular para que puedan vivir vidas largas y saludables, sin enfermedades cardiovasculares; y eso implica una gran determinación para enfocarnos en una salud cardiovascular óptima a lo largo de toda la vida”.
La American Heart Association define la salud óptima a través de Life’s Essential 8™, que comprende cuatro conductas de salud (alimentarse mejor, realizar más actividad, dejar el tabaco y dormir de manera saludable) y cuatro factores de salud (mantener un peso saludable, controlar el colesterol, regular el azúcar en sangre y controlar la presión arterial).
“Estas métricas de salud cardiovascular ideal se basan en una amplia investigación científica que reconoce que la mayoría de los casos (hasta un 80%) de las enfermedades cardíacas y los ataques o derrames cerebrales pueden prevenirse”, afirmó Rosen. “Me gusta llamar a Life’s Essential 8 una receta para la salud. Y uno de los aspectos más alentadores es que contamos con orientación adaptada para estas métricas en las distintas etapas de la vida de la mujer, desde la infancia hasta la menopausia y más. Este informe proyecta un futuro preocupante; sin embargo, aún estamos a tiempo de dar los primeros pasos hacia resultados más saludables”.
Un llamado a la acción
“La forma más eficiente, eficaz y menos costosa de reducir la prevalencia y el impacto de las enfermedades cardiovasculares es a través de la prevención. Sin embargo, estas proyecciones indican que nuestros esfuerzos actuales de prevención no son adecuados, en particular para las mujeres de color y para las mujeres más jóvenes”, señaló Joynt Maddox. “En el informe hemos identificado varias consideraciones para mejorar la prevención, el tratamiento y la atención sostenida a lo largo de la vida de todas las mujeres”.
Conductas saludables: Prevenir los problemas de salud antes de que comiencen es una de las mejores maneras de proteger la salud cardiovascular.
- Se deben promover elecciones saludables en los entornos donde las personas aprenden, viven y reciben atención, como las escuelas, los centros comunitarios, las clínicas pediátricas y los consultorios ginecológicos.
- Cuando resulte útil, se pueden utilizar herramientas digitales para fomentar y reforzar cambios positivos en el estilo de vida.
Control de factores de salud: El control temprano de afecciones crónicas como la presión arterial alta, la diabetes y la obesidad puede marcar una gran diferencia, especialmente en mujeres con mayor riesgo.
- Los equipos de cuidados de salud y los responsables de las políticas públicas deben priorizar el apoyo a largo plazo para el control de enfermedades crónicas en mujeres, incluidos los controles tempranos, la atención basada en equipos y el uso de herramientas digitales que faciliten el acceso a la atención.
- Los estudios también deben evaluar cómo actúan los nuevos medicamentos contra la obesidad específicamente en mujeres, para garantizar su seguridad y eficacia.
Enfermedad cardiovascular clínica: Se requiere una atención óptima y tratamientos de alta calidad para las mujeres que tienen cualquier tipo de enfermedad cardiovascular, incluidos el ataque cardíaco, la insuficiencia cardíaca, la fibrilación auricular y el ataque o derrame cerebral.
- Cuando las mujeres acuden al hospital por un ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca o un ataque o derrame cerebral, es necesario implementar programas de mejora de la calidad, como Get With The Guidelines® (sitio web en inglés) de la American Heart Association, para garantizar que reciban un tratamiento rápido, eficaz y equitativo.
- En el caso de afecciones a largo plazo, como la fibrilación auricular y la insuficiencia cardíaca, los planes de atención deberían contemplar factores propios de las mujeres, de modo que las decisiones de tratamiento compartidas estén mejor adaptadas a sus necesidades.
- La salud cerebral, en particular la demencia, debería considerarse un componente importante del control de la presión arterial, junto con la prevención y el tratamiento de ECV en mujeres.
Atención en cada etapa de la vida: Cada etapa de la vida ofrece una oportunidad para detectar riesgos de manera temprana y proteger la salud cardiovascular.
- Los pediatras deben saber que la menarquia temprana puede ser un indicador de mayor riesgo cardiovascular en la adultez. Los antecedentes del ciclo menstrual deben formar parte de las evaluaciones de rutina a cualquier edad.
- La atención coordinada entre distintas especialidades debe integrarse en el período pregestacional, gestacional y posparto, y garantizar que las necesidades se atiendan en cada fase.
- Asimismo, la investigación debe seguir indagando en cómo los cambios en el estilo de vida y la terapia hormonal en torno a la menopausia influyen en la salud cardiovascular de las mujeres.
Comprensión del rol de los factores sociales y demográficos: Los factores sociales y ambientales afectan a las mujeres de forma distinta.
- Se necesitan con urgencia programas diseñados específicamente para mujeres negras que ayuden a abordar las tasas más elevadas de enfermedad cardiovascular que presentan.
- Los sistemas de salud deben considerar la forma en que los desafíos sociales, como el acceso a alimentos saludables, el transporte o una vivienda segura, se combinan con los riesgos médicos, y diseñar intervenciones que mejoren la salud cardiovascular en cada contexto.
Un futuro que puede cambiar
Joynt Maddox también es la autora del aviso presidencial 2024 de la American Heart Association titulado Forecasting the Burden of Cardiovascular Disease and Stroke in the United States Through 2050: Prevalence of Risk Factors and Disease (sitio web en inglés). En el informe se incluyeron diversos estudios de simulación en los que se identificaron maneras de revertir las tendencias actuales:
- Una reducción del 10% en factores de riesgo como la presión arterial alta, el colesterol elevado, la diabetes y la obesidad, junto con una mejora del 20% en el control de la presión arterial, el azúcar en sangre y el colesterol, podría disminuir los eventos de ECV y ataques o derrames cerebrales, incluida la mortalidad, entre un 17% y un 23%.
- Reducir la obesidad a la mitad y duplicar el control de los factores de riesgo podría disminuir los eventos y las muertes por ECV entre un 30% y un 40%.
“La sociedad ha hecho un enorme progreso en materia de avances médicos, pero no puede decirse lo mismo sobre la innovación y el progreso en la salud cardiovascular, el bienestar y la prevención. Estas proyecciones destacan cuán fundamental es que comencemos a centrarnos en cómo ayudar a todas las personas a permanecer sanas”, afirmó Joynt Maddox. “En esta nueva era de la salud digital, la inteligencia artificial y las nuevas opciones de medicamentos metabólicos, los profesionales de cuidados de la salud cuentan cada vez más con las herramientas para lograrlo, aunque aún no disponen de los sistemas necesarios”.
Rosen señaló que, en un momento en que la concientización sobre la enfermedad cardiovascular entre las mujeres ha venido disminuyendo (sitio web en inglés), el panorama descrito en este informe debería servir como una señal de alerta.
“Toda mujer, a cualquier edad, debería comprender su riesgo de tener enfermedades cardíacas y ataques o derrames cerebrales y sentirse motivada a tomar medidas para disminuirlo”, señaló. “Conozca sus indicadores de salud, escuche a su cuerpo y asuma un rol activo en el cuidado de su salud. Asimismo, apoye a las niñas y mujeres que forman parte de su vida para que hagan lo mismo. Podemos marcar la diferencia: podemos ser la diferencia”.
Esta declaración científica fue elaborada por un grupo de redacción voluntario en nombre del Comité de Ciencia en Salud de la Mujer de la American Heart Association, perteneciente al Council on Clinical Cardiology and Stroke; al Council on Basic Cardiovascular Sciences; al Council on Cardiovascular and Stroke Nursing; al Council on Lifelong Congenital Heart Disease and Heart Health in the Young; y al Council on Peripheral Vascular Disease. Las declaraciones científicas de la American Heart Association promueven una mayor conciencia sobre los problemas causados por las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales, y ayudan a facilitar las decisiones fundamentadas sobre los cuidados de salud. En las declaraciones científicas, se describe lo que se conoce actualmente sobre un tema y las áreas que necesitan investigación adicional. Si bien en las declaraciones científicas se informa el desarrollo de las pautas, no constituyen recomendaciones de tratamiento. Las pautas de la American Heart Association proporcionan las recomendaciones oficiales de la práctica clínica de la Asociación.
Los coautores son la vicepresidenta Harmony R. Reynolds, M.D., FAHA; Demilade Adedinsewo, M.D., M.P.H.; Cheryl Bushnell, M.D., M.H.S., FAHA; Holli A. DeVon, Ph.D., FAHA; Holly C. Gooding, M.D., M.S.; Virginia J. Howard, Ph.D., FAHA; Rina Mauricio, M.D.; Eliza C. Miller, M.D., M.S.; Garima Sharma, M.D., FAHA; y R.J. Waken, Ph.D. Las declaraciones de los autores se encuentran en el artículo.
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Recursos adicionales:
- Los recursos multimedia disponibles se encuentran en la columna derecha del vínculo de la publicación, incluida una entrevista en video con Johanna Contreras, M.D., M.Sc., FAHA.
- Después de las 4 a. m. CT/5 a. m. ET del miércoles 25 de febrero del 2026, consulte el artículo en línea (sitio web en inglés).
- Comunicado de prensa en inglés, que incluye clips de entrevistas en vídeo con Karen E. Joynt Maddox, M.D., M.P.H., FAHA.
- Comunicados de prensa en chino tradicional | Chino simplificado | tagalo | Vietnamita
- Información de salud de la American Heart Association: Go Red for Women
- Información de salud de la American Heart Association: Facts | Go Red for Women
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: Non-biological factors and social determinants of health important in women’s CVD risk assessment (sitio web en inglés)
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